6.12.07

Una imagen vale más que mil palabras...



Εικόνα

El día de hoy les traigo una imagen que muchos seguro conocerán. Esta foto fue retratada por Kevin Carter, fotógrafo sudamericano ganador del Pullitzer en el año 1994.
La historia de esta foto es bastante peculiar. En realidad no fue una toma final, al menos no la esperada. Carter aguardó unos 20 minutos para ver si el buitre se comía a la niña y así lograr una foto que "impacte" a la humanidad. Esto no ocurrió y dejo la escena conformándose con lo que vemos a la izquierda.

La versión oficial cuenta que Carter, a los 4 meses de haber sacado esta foto, se quitó la vida (inhalando monóxido de carbono para ser más exacto). Al recibir el premio el reportero gráfico declaró:
"Es la foto más importante de mi carrera pero no estoy orgulloso de ella, no quiero ni verla. La odio. Todavía estoy arrepentido de no haber ayudado a la niña”.
El hecho más curioso (al menos para mi punto de vista) de este caso es que él no estaba contento con esa foto, esperaba algo más. ¿No causa tanto impacto?, ¿no fue demasiado buena?
La foto tiene historia por si misma, uno ve la imagen y rearma la escena. Ve al buitre acercarse, la niña rindiendose por una hambre que la atormenta y a continuación el pico del animal incrustándose directamente en el torso.
Se que suena un poco sensacionalista lo que acabo de relatar pero verdaderamente me vino a la mente esa secuencia la primera vez que vi esta imagen. Perdonen si es que los ha horrorizado mi morbosidad pero estamos acostumbrados a películas como el juego del miedo u hostel, era de esperarse.
Luego de esa secuencia y la historia (que por cierto fue extraída finalmente de una nota publicada en el diario el país) viene a mi me mente nuevamente cómo y de qué manera esto no pudo ser suficiente.
¿Me pregunto si hemos llegado a convertirnos en consumidores de sensacionalismo, necesitados de ver matanzas o masacres?, ¿En que punto el periodismo necesita una nota de color para "vender"?
Honestamente no lo sé. Son muchas preguntas para un aspirante a... Lo poco que sé es que esa foto impacta sin la necesidad de contextualizar, genera un sentimiento oscuro en cada uno de nosotros, incluso nos hace dudar sobre la veracidad de la imagen.
Esa foto es monstruosa pero deja a entrever algo fundamental: ¿quién es el verdadero buitre? ¿ el animal o el público en la mente del fotógrafo?


Disientan con felicidad, hasta la próxima!

4 comentarios:

Adrián dijo...

Como es mi costumbre: relativizo, contradigo o le doy un giro distinto a lo que se me expone. Claro que parezco o aun llego a descontextualizar. En esta oportunidad voy a optar por darle un nuevo giro a lo tan excelentemente expuesto por Εικόνα, con quien, de antemano aclaro que milagrosamente, no disiento.
Me imagino en la posicion o trabajo de un psicologo. Y bajo esta ludica posición comienzo a preguntarme algunas cosas.
Contextualizare a mi modo, asediado pero escapandole a mi condicionamiento, pero de la manera mas holística (holos = todo, totalidad) que me sea posible. Uno es una totalidad y no solo una cosa de acuerdo a la funcion.
Carter es un ser humano como todos nosotros y nos seria util saber que hacia en ese lugar, que situaciones estaba viviendo (las que la camara no tomo), politicas, humanas, sociales y personales, laborales. Ver “todo” lo que le circundaba para entender ciertos reflejos instintivos, profesionales y culturales que influyeron para que haga lo que hizo.
Es habitual que un fotografo este en situaciones de peligro, pasando una gran cantidad de horas en un ambiente hostil, falto de comodidades fisicas que devienen en psicologicas y el stress psicológico en si mismo.
Talvez, la morbosidad manifiesta en Carter, se deba a que el ambiente circudante hacia que no parezca extraño tomar una fotografía. Ya solo su retina esta expuesta a toda esa morbosa situación sin mediar el lente, obturador y diafragma de su cámara. Para ejemplificar reproduzco algo que escuche con asombro. Es sabido que el hombre tiene un reflejo natural por su propia supervivencia asi que vean como esta reflejo cambia el paradigma de lo que a continuación comento. Una persona decia que los soldados cuando van a la guerra y matan a otros están mentalmente enfermos. Pero su interlocutor decía que en los conflictos bélicos se ven en su mayor plenitud la salud mental (¡¡¿?!!). Porque? Porque una persona sana no se deja morir y la enfermedad consiste en eso. Pero un soldado pelea para salvar su propia vida. Cuando uno hace lo que “debe hacer” sin culpas, esta dejando a un lado esa cuestion neurotica y/o histerica presente en casi la mayoria de nuestros sucesos diarios. No estoy justificando la guerra ni a Carter, solo es una opinión. A mi parecer, Carter estaba tan inmerso en ese ambiente y su profesion que solo se comporto como un objeto de ese ambiente. Dicho de otra manera: su cuerpo fue solo una extensión de la camara y de la solicitud encomendada por su jefe, o “trabajo” en si mismo.
Creo que Carter no hubiese podido responder con exactitud a las preguntas: ¿Qué es lo que sintio en ese momento?, ¿Que cosas pasaron y pesaron en su mente?, ¿no se apiado de esa niña?, ¿Por qué no la ayudo?, etc.
Seguido a este personal contexto, recuerdo un concepto muy conocido que dice: “Cuando una persona dice "la gente" (o humanidad en este caso), en realidad habla, por extensión , de si mismo. Es por esto que Carter, inmerso en el hostil ambiente ya descrito, no estaba impresionado; y por extension, para el, "la gente" tampoco lo estaria. Pero su realidad no es la nuestra, la de nuestra urbe. Por esa realidad concebida en el como “la realidad”, por ese reflejo instintivo y estereotipador que compartimos cerebralmente los seres humanos, se comporto como un fotografo. Por esa razon espero durante 20 minutos el primer desgarro tisular provocado por aquel buitre sobre ese desnutrido cuerpo. Porque como dije y repito, uno tiende a confundir su propia realidad con la realidad, y mas aun con la realidad de otros. Nuestro cerebro nos juega una trampa muy sucia, y es el mismo a quien le confiamos un lugar supremo en nuestras vidas, simplificando, estereotipando las cosas.
Volviendo a Carter y a mi por extension, y no porque me considere una persona fria o calida; mala o buena; pero si porque queda manifiesto en mi diario vivir, en mi ciudad, mi barrio, o en “mi realidad”, que tampoco me impresiono ante la desigualdad social, las injusticias de cualquier indole, porque hasta me acostumbre a pensar mal del chico de la calle, del anciano que mendiga. Si, a veces inconcientemente (aunque no me justifico con esa palabra), les culpo de su situacion antes que pensar en la salida que lo ayude a salir de ella.
Me pregunto, ¿que cosas hacen que no me sienta impresionado con la brutalidad existente? ¿Es que llevo el morbo como Carter?, ¿Qué es lo que siento en esos momentos?, ¿Que cosas pasan y pesan en mi mente?, ¿Me apiado del desvalido o sufrido?, ¿Por qué no la ayudo?.
No nos asustemos del morbo de otros, tenemos la misma condicion. Podríamos ser los proximos Carter, Con nuestras conversaciones, con nuestros escritos, risas y peor aun, con nuestra indiferencia.
Y digo, para finalizar, que el verdadero buitre esta dentro de uno mismo. Es parte de nosotros, o si queremos progresar verdaderamente, aplicando el autoconocimiento, opino que el buitre somos nosotros.
El problema es cuando creemos que lo que uno hace es otro o proviene desde el exterior. Cuando echamos el problema en el vecino, la sociedad. Es el famoso conflicto entre el observador y el observado. Pero el conflicto termina cuando uno se da cuenta que es lo mismo.

..:::::/ Eυγενής /:::::.. dijo...

Adrián: Estoy de acuerdo en la mayoría de las cosas que vos comentás. Mi intención tampoco fue crucificar a Carter ni mucho menos, el hizo lo que su profesión le indicó. En cierto sentido, si él consideró que realizó algo monstruoso creo que ya pagó por los pecados que le mostró su alma. También considero que nuestra sociedad es así, muchas veces he pasado al lado de un mendigo y quizás no me he apiadado en lo más minimo. Pero he aquí lo que me interesó explayar en realidad, ¿es justificable una acción en base a las reglas del mundo impuesto? Personalmente creo que no.Carter tenía una lucha interna, por un lado escuchar su moral humana y por el otro su moral periodística, ¿a cuál se deberia seguir? Yo personalmente considero que si hay una voz en tu interior que te señala una acción de bondad, en este caso ayudar a la niña, por más que uno vaya en contra de las reglas del mundo, debe seguir a esa voz. Es de esta manera como se cambia al mundo, sino viviriamos en el mismo paradigma de hace miles de años. Las cosas cambian porque la gente rompe estructuras impuestas, ese es el secreto del verdadero ser humano. Vuelvo a reiterarte que mi intención no fue juzgarlo de la vereda de enfrente ni mucho menos, tomalo más bien como una autocrítica. Saludos y gracias por tu comentario, se aprecia mucho!

EMO dijo...

Experimentar con cámaras de video y compartir amistad con fotógrafos me hizo dar cuenta de lo siguiente:
El camarógrafo deja de mirar en forma corriente y se transforma en una lente propia. Busca constantemento todo aquello que pueda ser capturado por el ojo de la cámara para plasmar ese instante.
Creo que Carter se encontró con un momento único, y solo supo verlo a traves de la lente de la cámara, y decidió concentrarse en retratarlo lo mejor posible. ¿Que habrá pensado en ese momento? Tal vez, si la luz no le daba de frente, si el apertura de diafragma y la velocidad de obturación era la correcta, e incluso desesperarse porque el ave de rapiña no cumplía con su deber natural.
Seguramente se llenó de orgullo cuando observó que aquel papel fotográfico colgado en el tender estaba dando la forma de lo que será una obra maestra fotográfica.
Y es muy probable que recién su conciencia humana se haya activado cuando se bajó del escenario donde recibió el premio, y la gente que se acercó a hablarle le hizo esta pregunta tan odiosa.
Y a partir de allí, recién habría pensado lo lejos que estuvo de la realidad mientras veía con ojos de cámara y no como los oculares de persona. Algo sentía que estuvo muy bien, pero dentro suyo estaba todo muy mal.
Y por el precio del sacrificio de obtener una muy buena foto decidió compensarlo con el precio del sacrificio que seguramente habrá padecido esa niña destinada a la muerte segura.
Ahora, ¿el fotógrafo habría podido ejercer correctamente su función humanitaria en ese momento?, ¿o lo mejor que pudo haber hecho es cumplir con su vocación para retratarle al mundo su cruda realidad?

..:::::/ Eυγενής /:::::.. dijo...

Esa es otra arista que puede tomar el debate, esa foto puede ayudar a cambiar al mundo.
Es un tema interesante puesto que cada vez que se quiere retratar al hambre en el mundo se toma esta imagen. He recibido muchas cadenas con la fotografía y por ello me he inclinado a buscar información sobre la historia de la misma. En cierto sentido la foto me impulsa a averiguar y genera como expresé una profunda reflexión.
Es válido lo que vos planteas Emo, el fotográfo está entrenado para convertirse en lente, carente a veces de sentimientos o emociones. Es bueno lo que vos propones porque intentas ponernos en el lugar de Carter y destaco que es entendible su situación.
Propongo pensar hasta que punto es justificable la acción ya que desde este tipo de comportamiento al amarillismo compulsivo hay un solo paso. ¿Es justificable fabricar un incendio cuando el cronista llegó tarde al lugar? quizá me estoy abriendo un poco de lo que vos planteas pero Crónica Tv también se puede alimentar de la presentación de realidad e incluso de la muestra de una "realidad" fabricada. Lo cierto es que Carter cumplió con su deber e hizo lo que su entrenamiento le mostró
Por otra parte lo que intenté hacer es generar un planteo como sociedad Me parece que es necesario tomar conciencia de algunas cosas no solo cuando nos las muestran, uno de los ejemplos es el factor climático del cual ya he expresado mis actitudes con respecto al tema en "el anticristo". Es un deber de todos el realizar una profunda autocrítica con algunos parámetros actuales ya establecidos, en este caso el del fotográfo o por que no el del periodista. Soy conciente de que muchas veces las lineas entre el bien y el mal son difusas,pero los problemas que nos aquejan en el día de hoy, problemas existenciales como raza humana, merecen al menos una profunda reflexión.