31.1.09

En la salud y en la enfermedad...

mederi

Enfermedad:
1. f. Alteración más o menos grave de la salud.


Salud:
1. f. Estado en que el ser orgánico ejerce normalmente todas sus funciones.
RAE


Lo peor de sentirse enfermo, y lo que más pone furioso al hombre, es que la enfermedad misma no puede ser controlada. Carecemos de la posibilidad de controlar nuestro metabolismo (la mayoría de nosotros, hay gente que por medio de la meditación puede).

Cuando estamos enfermos sentimos que estamos a disposición de algo más. Ni siquiera el doctor la controla. Los médicos improvisan con la enfermedad, no la controlan. A través de síntomas intuyen lo que puede ser. En base a ese diagnóstico eligen una "cura" posible. Todo esto es producto no del control total sino más que de una improvisación. Por favor, si ud. es médico, no piense que le estoy llamando improvisado. Se que ha pasado largos años estudiando al cuerpo humano y practicando. Sepa que le tengo una total admiración puesto que conozco varios médicos y se que no podría serlo aunque quisiera. Volviendo, a lo que me refiero es a que el acto de curar es una improvisación solventada por siglos de tecnificación y estudio (y en esto no coincido con la definición de la Rae ver, para mi la improvisación no es eso). A pesar de los milagros (imaginen un trasplante, si nos abstraemos es un verdadero milagro) el ser humano puede fallar y el médico, le pese a quién le pese, es un ser humano.
Pero el médico también se enferma, puesto que es humano, y el humano se siente finito al estar enfermo, incapaz de controlar, puesto que esa es nuestra mayor virtud y desgracia, nuestra capacidad de controlar. Somos consientes de que cuando estamos enfermos, en el caso siguiente por algún virus o parásito, de que algo ha invadido nuestro cuerpo y que nuestros anticuerpos no lo han podido neutralizar aún o peor; que hay alguna anormalidad y no podemos hacer nada por cambiarlo, por lo menos directamente.
Somos seres finitos, imperfectos y neutralizables, dispuestos a caer en la enfermedad. Desde que fuimos expulsados del cielo para los creyentes de las religiones abrahamánicas o desde que los malos espíritus invaden nuestro cuerpo para algunas creencias de Oriente y África.

El hombre ha luchado incansablemente para detener a la enfermedad, desde la ciencia o fuera de ella. Es algo que nos apasiona, luchar contra la enfermedad, dónde implícitamente se encuentra nuestro miedo a la muerte.
Debemos luchar contra ella para sobrevivir, primer regla de todo ser vivo, puesto que lo que no nos mata, nos hace más fuertes.

"Y una rara sensación invadió mi cuerpo. Mi cara se puso más pálida que de costumbre, mi estómago empezó a dar vueltas y mis manos perdieron la fuerza que días atrás ostentaban. No comprendo por ahora ni el por qué ni los cómos. Lo único que sé es que me encuentro enfermo".

4 comentarios:

Leo luego existo dijo...

¡Amigo!
Veo que ha dado desde otro lado con algún concepto mío que otrora era contradictorio a sus principios: El ser humano como ser condicionado, no libre.
El ser humano es físico, es cuerpo, es sus impulsos, es sus necesidades, es lo que hace (¿acaso no solemos decir del que miente mentiroso? ¿O del hombre dedicado a la medicina, medico?).
Somos nuestro cuerpo, sus impulsos. Y no es que este envase nos esclavice, si no que es en el único límite donde nos movemos. No nos esclavizan porque el cuerpo es un toto y no una parte que contiene un alma o espíritu. Nuestro yo no es un ser aparte, el yo es la mente, lo que en ella entro, como percibió. El animal humano puede controlar algunas cosas, pero esta siempre restringido a obedecer al cuerpo. Puede controlar sus esfínteres u otra cosa, mas ese control es temporal, tiene un lapso, un “vencimiento” (son las necesidades de nuestro cuerpo quienes salen victoriosas, “nos vencen”). Esa finitud es parte de toda acción humana, en todo lo que el ser humano es y hace.
El ser humano es físico en su totalidad, es un animal. Dicen que si el "alma" se enferma también el cuerpo; que si su psiquis se enferma, también en el físico repercute. ¡Qué visión corta para mi gusto (o mi cinismo)! EL alma es un invento humano, que nace precisamente del descubrimiento de la finitud, de la ausencia de control sobre su cuerpo y vida. El alma es producto del ansia de una trascendencia a un “Mas allá” benévolo, carente de dolor y enfermedad (cuán grande es nuestro ego y anhelo de esquivar el sufrimiento). Y la salud trasciende el plano físico. O mejor dicho lo que se cree por físico y lo que escapa a este o se cree que escapa a este: el alma (gustan llamar, a mi me gusta cerebro y mente).
Haces una muy buena observación al decir que algunos a través de la meditación pueden controlar el cuerpo. Pero hay casos en los que la meditación no puede anular los efectos o los síntomas de una enfermedad, y son las que se originan por una alteración genética: como en un fumador o a cualquier otro agente químico nocivo. De ahí que no es regla sine quanon que el enriquecimiento de la psiquis a través de la meditación o la oración con fe sane al cuerpo. Pero una mente sana, motivada, alegre, seguramente moviliza otros fluidos en el cuerpo que regeneran alguna parte afectada.
También me remites no solo al fastidio ante una sensación molesta en mi cuerpo por una enfermedad, sino a la desesperación que me da ver a otros padeciendo una enfermedad. Siempre digo que preferiría sentirlo yo. Por lo menos sabría qué hacer, me carcome ese sufrimiento. No puedo ver gente enferma y eso que trabaje en una ambulancia. ¡Paradojas!
¡GRACIAS! ¡GRACIAS por ayudarnos a pensar, a entrar en tu óptica, a aprender!

- - Σπάρτα - - dijo...

Estimado Cariati. Se lo extrañaba en el blog. Como siempre usted ofrece apreciaciones. Sólo una pregunta, ¿para usted el poder de la mente es una especie de sublimación creada por nuestras ansias de una capacidad superior de poder controlar?

Eso fue lo que entendí, gracias a vos por pasar!!

Marian dijo...

Hola Yubero, Cómo le va?? Pasaba por aquí para "chusmear" un poquito sus publicaciones y tengo que decir, con toda sinceridad, que la influencia de wiki wiki a dado sus frutos; ya que estuve leyendo cosas muy interesantes en su "fuego de Prometeo".
No estoy para nada capacitada para oipinar sobre cuestiones políticas y otros tantos temas de los que ud. habla aquí, pero no quería retirarme sin dejarle un saludo!!!
Besos!
Marian

- - Σπάρτα - - dijo...

Conde Conde, si algo hemos aprendido de Chiovetta es que todas las voces pueden ser escuchadas. Por lo tanto no tiene que darle pudor dejar su comentario en mi blog, al contrario.
Me alegra que haya pasado, un beso para usted también.

Nos vewmos!!