9.7.09

El vampiro de Düsseldorf...

Blooden



"Dime. Una vez que me corten la cabeza,
¿seré capaz de oir, al menos por un momento,
el sonido de mi propia sangre saliendo de mi cuello?
Ese sería el placer para acabar con todos los placeres".

Peter Kürten




Nuevamente les traigo una historia que rompe completamente con la normalidad. Este tipo de casos nos hacen dudar sobre el límite que tiene un ser humano sobre sus actos, precisamente porque no son cosas que se viven o se leen día a día.

Peter Kürten es uno de los asesinos en serie más conocidos de Alemania. Tanto así que se realizó una película que se basa en la historia de Kürten, Μ: El vampiro de Düsseldorf dirigida por Chris Lang (1931).

Su vida:

Nació en 1883 en Colonia (Alemania) en una familia tan pobre como numerosa (era el tercero de trece hermanos), y todos habitaban bajo pésimas condiciones en un espacio muy reducido y un ambiente familiar deplorable. Su padre, en el paro, era alcohólico y de muy mal carácter, pegaba frecuentemente a su mujer e hijos.
Cuando sólo contaba con ocho años, Peter hace una primera tentativa de fuga y se escapa de casa harto de los malos tratos.

Cuando su familia se traslada a Düsserdolf en 1884, se evade de nuevo y comienza a vivir como un vagabundo, de pequeños hurtos, dando muestras a tan temprana edad de instintos criminales. Disfruta estrangulando ardillas y maltratando a los perros callejeros que se cruzaban en su camino, así como a otros animales para ver correr su sangre, cometiendo además actos zoofílicos con ovejas a las que degollaba una vez alcanzado el orgasmo.

La primera condena la cumpliría en 1897 por robo, y así muchos más actos delincuentes que lo obligan a pasar cerca de veinte años entre rejas.

"Pensaba en mí mismo causando accidentes que afectaban a miles de personas e inventaba un muchas fantasías como puentes explotando o agujeros que aparecían bajo los pilares de los puentes. Luego estuve imaginándome que creaba un bacilo que introducía en el agua potable para causar una gran tragedia. Me imaginaba utilizando orfanatos y escuelas para mi propósito, donde pudiera llevar a cabo mis asesinatos regalando onzas de chocolate con arsénico robado. Obtenía el mismo placer de esas visiones que el que otros pudieran obtener pensando en una mujer desnuda".

En 1913 comete su primer crimen sexual: viola y degolla salvajemente a Christine Kelin, una niña de 13 años.

Años más tarde, cuando él mismo contaba con cuarenta, su vida parece dar un giro y contrae matrimonio con una mujer de buena familia.

Cambia de aspecto vistiendo con mucha elegancia y sencillez, se peinaba con brillantina (producto casi desconocido en Alemania en aquella época), usaba gafas, lucía un recortado bigote, e incluso usaba polvos faciales.

Como la mayoría de los sádicos sexuales, Kürten parece llevar una vida normal como cualquier buen esposo. Trabajaba como conductor de camiones, y su mujer jamás sospechó que tras un hombre tan educado y atento como su marido podría esconderse el autor de crímenes tan sangrientos.

Entre 1925 y 1930 se suceden en la pequeña localidad alemana una serie de crímenes que estremecen y sensibilizan a toda la población, similar a la que padeció Londres en tiempos de otro conocido asesino: Jack el Destripador.

El 3 de febrero de 1929 Kürten se cruza con una mujer (Kühn) por una calle oscura. Le propina veinticuatro tijeretazos por todo su cuerpo mientras la mujer grita de dolor y desesperación. Kürten huye, y la mujer consigue vivir, pero los incidentes solo acababan de comenzar.

Cinco días después apuñala a una niña de ocho años, e intenta quemar su cuerpo inerte bañado en petróleo. Otros cinco días después asesina a Scheer, mecánico de Dusseldorf, apuñalándolo veinte veces.

El 29 de agosto continúan los asesinatos. Es la fiesta de Flehe y Peter se cruza con dos niños: Luise Lenzen, de trece años y Gertrud Hamacher de cinco. Kürten le pregunta a Luise si puede comprarle tabaco mientras él cuida de la pequeña Gertrud, a lo que este accede.

Aprovechando la ausencia de Luise, Kürten decapita a Gertrud, le corta el cuello, y repite la operación con Luise cuando llega.

El 29 de septiembre viola a una mujer de 31 años, Ida Reuter, y la mata a martillazos en un bosque a las afueras de Dusseldorf. El mismo destino sufriría Elizabeth Dorrier, el 12 de octubre del mismo año. El 25 de octubre ataca a dos mujeres con un martillo.

A pesar de que la policía alemana contaba con métodos muy por encima de los que disponía Scotland Yard en 1888, tardaron varios años en tener alguna pista del misterioso criminal a quién terminaron apodando unos "El Vampiro de Düsserdolf" y otros "El rey del crimen sexual".

Kürten tiene por costumbre el beber la sangre de sus víctimas y de matar animales cuando tiene sed. A veces se divierte incendiando las casas abandonadas, esperando ver arder algún vagabundo que durmiese en su interior.

De hecho, a su tercera víctima, una niña de nueve años llamada Rose Ohliger, la rocía de gasolina y le prende fuego para complacerse viéndola arder en una terrible agonía.

La policía, viendo por momentos su autoridad y reputación comprometidos, lleva a cabo continuas redadas y abundantes controles rutinarios a la busca y captura del feroz asesino. Incluso algunos grupos de delincuentes y bandas callejeras se unen a la "caza" del vampiro con tanto interés por detener la ola de crímenes como las mismas fuerzas de seguridad.

Hasta la fecha, se le inculpaban nada menos que ocho terribles asesinatos y catorce asaltos.
Afortunadamente para todos, cometió un grave error en 1930 que le costaría su detención. Tras un atentado criminal fallido contra María Butlier, la mujer logra escapar y proporcionar una detallada descripción de Kürten.

Al mismo tiempo, éste se asusta al leer la prensa y ver su retrato robot en la portada de los periódicos, por lo que confiesa la totalidad de los crímenes a su esposa mientras charlaban, quitándole importancia a los hechos como si se tratase de simples travesuras infantiles. La señora en un principio se desmaya de la impresión, pero finalmente, asustada y asqueada pone las declaraciones de su marido en conocimiento de la policía. (quién tubo que poner en libertad a algún detenido que coincidía con la descripción del verdadero asesino).

Durante el juicio, se dedicó a escribir cartas a los padres de las víctimas en las que se disculpaba de una manera muy peculiar: alegando que él necesitaba beber la sangre lo mismo que otras personas necesitan beber el alcohol. Padecía de "hematodipsia", una patología que consiste en obsesión compulsiva por consumir sangre, bajo implicaciones sexuales.

Finalmente tras una hora y media de deliberación, el jurado pronunció su veredicto de culpabilidad para Peter Kürten, quién fue sentenciado a nueve penas de muerte. ( Según las leyes de la época, era posible condenar a más de una pena de muerte).

Hasta el último minuto se creyó que iba a apelar al veredicto para tratar de librarse de ser decapitado, pero no lo hizo y guardó la calma hasta el día de la ejecución. Tan sólo se manifestó para pedir una última voluntad, y era que cuando lo decapitase el verdugo, le dejasen escuchar durante unos minutos cómo su propia sangre goteaba en el suelo.

El 2 de julio de 1931, a las seis de la mañana, en el patio de la prisión de Klügelpüts, Colonia, muere decapitado.

Fuente: Escalofríos.com y Mundo Parapsicológico.com

Traigo estas historias al sitio porque sencillamente me dan curiosidad. Me da suma curiosidad como se llega a generar esta necesidad de matar y asesinar, aún sabiendo que va en contra de la ley (inclusive muchas veces eso es verdaderamente el placer, transgredir toda moral).

Hasta ahora todas las vidas de los asesinos seriales publicadas en el blog tienen algo en común: Sufrieron maltratos y abusos desde niños. Y no traigo esto para justificar sus actos o para generar lástima, sino para la misión que tiene este blog, intentar comprender entre todos el funcionamiento del mundo (si es que existe tal cosa).

Como digo siempre, sería interesante saber que sentimiento les ocasiona leer este tipo de historias y que comentario tienen para hacer.

Nos vemos en el próximo posteo!

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