1.9.10

Perón Requiem...




Y este es el legado de la pareja Perón, figuras determinantes en la política argentina. Determinantes por la simbología que se impuso, en concordancia con los distintos movimientos mundiales contemporáneos al justicialismo. Sin embargo, como ocurre con las distintas figuras políticas, ya desde la antigua Roma, la evocación de la palabra "Perón" genera una respuesta a favor o en contra, nunca una neutral.
El discurso populista por el cual uno se acuerda del Peronismo perdura hasta nuestros días. Tanto así que el Peronismo, y no Justicialismo (nombre meramente formal), sigue vigente encadenada a la figura de un líder que murió muchos años atrás.
La falta de símbolos de poder para el pueblo en la política argentina han provocado una serie de sucesivos gobernantes que representaron al "peronismo" y que no tienen peso como figuras de actualidad, sino más bien en añoranza a Juan Domingo. El peronismo recuerda al líder, lo tiene vigente y espera su mesíanico regreso.
Pero las resurrecciones no se llevan bien con la realidad, salvo en el aspecto simbólico. Los líderes políticos de hoy en día, y particularmente los de más poder, se autoproclaman como herederos de Perón, políticamente hablando. Pero igual al imperio post Alejandro, a la Roma post Cesár, o a la Europa post CarloMagno, se ha caído en una "guerra" civil para concentrar el poder. El legado político de Perón es una disputa constante entre los autoabanderados peronistas, caudillos que se proclaman así mismos como lo mejor para el país.
El movimiento viene a pedir explicaciones por la interrupción de dos gobiernos peronistas (el primero con el líder exiliado, el segundo ya con el líder muerto) y hoy nos tiene con una puja que resquebraja el cuerpo del país y de la democracia misma.
Se prioriza lo individual por lo colectivo, el líder omnisciente por el trabajo en equipo. La lealtad a cualquier costo antes que los valores propios y el sentido común. El país vive en una era de puro desconcierto, donde el muerto no descansa y el bullicio invade la arena política. La hora de la difamación y el debate chato con argumentos banales. No se recurre a las instituciones sino a las cámaras y a los periódicos. Se prioriza la imagen por sobre la tarea o las convicciones. ¿Cuando aprenderemos que lo individual no perdura? ¿Aprenderemos?
El Requiem a Perón todavía está por llegar.

"Requiem æternam dona eis"

* Música De fondo: La marcha Peronista de Hugo del Carril.

1 comentario:

Hernan dijo...

el peronismo esta exactamente igual a cuando nacio, pragmaticos, populistas, discursos que van de dereca a izquierda, obsesion por perpetuarse en el poder y por dominar los medios de comunicacion, viven del campo y no tiene proyecto productivo a largo plazo, asistencialistas en busca de votos y reivindacando los valores nacionales, grandes aliados de los sindicatos, pelados con la iglesia, y falta la cara de cristina en los carteles de obras de la nacion.
y eso si les va bien, sino perfectamente mañana vuelven al discurso menemista de los 90 sin problemas.
yo creo que todo el moviemiento peronista de toda su historia fue igual, los hijos de peron no defraudaron.