17.12.10

El hombre sin perdón...

Y allí va un hombre. Un hombre sin perdón agobiado por su propia existencia...

La vida se construye a través de momentos. Cuando los amargos pesan más que los felices nuestra vida se hace miserable. La realidad se convierte en una gris ceniza.
Los sentimientos miserables como el desarraigo, el dolor y la tristeza nos toman, nos manipulan, nos usan. Y se empieza a notar en la mirada, una mirada triste, marchita. Todo deja de tener sentido.
Luego el hombre pierde el perdón, pero no el de los demás sino el propio, el perdón hacia uno mismo.
Algunos sabios afirman que el deber proviene desde el interior del ser, el perdón también. Si estás ahí solo triste, culpable y amargado, debo decirte que te perdones. Nadie puede venir y llevarse todos tus problemas. Para algunas cosas estamos completamente solos. Es hora de dejar de sufrir para comenzar a amar, hacia uno mismo y hacia los otros.
Piensa en la armonia de una cascada, la fuerza de las olas y la tranquilidad del desierto. Piensa en los afectos que te rodean. Piensa en todo eso y podrás encontrar la fuerza necesaria para perdonarte por cualquier cosa.

Y las cadenas del hombre sin perdón se quebraron. Ese mismo hombre pudo albergar paz en su alma, serenidad en su mente y amor en su corazón...

"El perdón es una decisión, no un sentimiento. porque cuando perdonamos no sentimos más la ofensa, no sentimos más rencor. Perdona, que perdonando tendrás en paz tu alma y la tendrá el que te ofendió"
Madre Teresa de Calcuta

*Música de Fondo: "The Unforgiven III" de Metallica.

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