27.8.11

Un ensayo personal sobre el Zeitgeist actual...

El sistema actual económico decadente abre la oportunidad para dejar atrás viejos errores y finalmente evolucionar hacia un modelo de distribución de riqueza más justo e igualitario.
Llámenme inocente, pero mi concepción general de la realidad es que el método de distribución de capitales ha quedado chico como proceso de evolución de las sociedades.

Algunos se preguntarán si verdaderamente el progreso de toda la humanidad es materia de preocupación para alguien por estos días. Querría creer que sí.
Es imperativo concebir que la manera en la que transitamos y desarrollamos nuestras vidas (si se puede llamar desarrollo en la mayoría de los casos) puede florecer hacia algo mucho más acorde a las necesidades actuales.

El sistema político, los medios y la economía de capitales han logrado en el pasado ciertos avances que le han permitido a la humanidad desarrollar tecnologías capaces de cambiar grandes paradigmas y resolver problemas. Sin embargo fallan actualmente en finiquitar grandes inconvenientes fácilmente franqueables pero que, por cuestiones de enfoque o de interés de quiénes llevan las riendas del mundo no se ha podido hasta el momento.

Cuando hablo de los sistemas es pertinente destacar que en realidad lo que hay que cambiar es a la gente, pero no específicamente a ellas en sí sino más bien su mentalidad y convicción. Por estos días la mayoría de la población considera que no se pueden cambiar las cosas, no quieren por conformismo, o se sienten solos para hacerlo. Sin gente soportando y contribuyendo a sistemas, no habría sistemas en sí.

¿Es posible que el 10% por ciento de la población maneje el destino del 100%?

Parece ser que sí. Las jerarquías, consideradas necesarias para no caer en anarquías* hacen que pocas personas manejen el destino de muchas.
Me pueden decir, "hay mecanismos para anular que esas facultades no se utilicen para metas injustas".
¿La división de poderes? ¿Los derechos ciudadanos?

La realidad nos demuestra que las jerarquías sólo llevan a un mundo corrupto e injusto.
Es necesario establecer sistemas que se enfoquen en la capacidad constructiva y desarrolladora, en vez de determinar la viabilidad en base a cuestiones estrictamente monetarias. Si no, seguiremos avanzando pero muy lentamente.

Esta cuestión de rentabilidad es algo palpable en la cotidianeidad. Por ejemplo, todo el mundo sabe que existen medios de locomoción mucho más seguros y confiables que no utilizan petróleo, por cierto nocivo al medio ambiente. Lo mismo pasa con ciertas curas a enfermedades que por una cuestión comercial no llegan a la gente que realmente las necesita.
Sé que al leer ésto uno puede podría hacer miles de preguntas sobre como hacerlo. Pero la primera que se debe establecer en todos es si queremos dar el paso de una vez por todas, dejando de lado nuestras pequeñas diferencias y trabajando juntos para lograr la resolución de todos los problemas que nos afectan. Si la respuesta es sí, entonces lo que queda es ponerse a debatir qué queremos.

"El hombre moderno es el eslabón perdido entre los monos y el ser humano".
Anónimo

*: El concepto de que las jerarquías son necesarias para no caer en desorganización puede ser puesto en tela de Juicio. No lo haremos en el presente ensayo para no hacerlo muy extenso.

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