17.1.12

Trotamundos: Más de Roma...

Al día siguiente desayunamos y nos dirigimos hacia uno de los momentos más esperados del viaje, el coliseo. Bajamos por la Vía Cavour y seguimos por la Vía del Fori Imperiale para llegar.
Al llegar nos dirigimos directamente a la cola de entrada. Alrededor del coliseo, los soldados romanos y sus coloridos trajes invitan a los turistas a sacarse fotos por un precio fijado por éstos. La generosidad extranjera no parece gustarle a uno de los centuriones que recibe en su mano tan solo unas monedas.
La entrada fue rápida, en sólo 5 minutos y por un precio de 12,50 euros disfrutábamos una de las maravillas de la antigüedad más añoradas del mundo. Mientras recorría los escalones cerraba los ojos y pensaba en el bullicio, el terror de los que estaban a punto de morir y el rugido de los animales que captaban la atención en la arena. Pensaba en el emperador inclinando su pulgar y decidiendo sobre la vida de los hombres.
Nos quedamos alrededor de una hora y luego nos dirigimos al foro romano que se encuentra enfrente. La entrada al Coliseo cubre también la entrada al
foro. Debo decir que el no haber
cenado comenzaba a pesarme. La energía me faltaba y para mí sorpresa el lugar donde pasaban su tiempo los emperadores era más grande de lo que imaginaba. Pasamos por la casa de Augusto, el templo de Augusto y el Arco de Septimio Severo entre otras cosas.
Luego nos dirigimos hacia la Piazza Venezia y el Monumento a Víctor Manuel. Recorrimos el lugar y luego nos dirigimos hacia la Iglesia de Giovanni Laterano, en el sur de la ciudad. Las estatuas de los doce apostoles son sin duda imponentes.
Ya de noche salimos exhaustos luego de tanto recorrer y mientras volvíamos al hotel paramos en un restaurante a comer espaguetis. Debo decir que a pesar de su dureza medevolvieron algo de energía.
La noche caía ya en la que sería la última para nosotros en la ciudad de los emperadores. El viaje seguía pero algo de nosotros se quedaba en esta bella ciudad, una en la que la historia se siente en el aire, como un perfume que rodea nuestro ser.

No hay comentarios: