25.4.14

Gracias de Corazón...


Jean Baptiste tiene 27 años. Es de estatura media y con contextura musculosa. Sus ojos son curiosos pero simples y cálidos a la vez. Cuando uno le habla su mirada es atenta y se esfuerza por entender a pesar que es notorio una dificultad, aunque mínima, en el manejo del idioma español. Tiene una sonrisa amplia y de dientes blancos y pulcros como el marfil. En todo momento intenta reír aun cuando se le hace una pregunta. Expresa que ante la adversidad sólo sabe reír. Quizás un hábito adquirido en su Haití natal. 
Estudiaba medicina en su país pero un terremoto destruyó su ciudad. Otro sepultó a su familia y hasta tuvo que cargar a uno de sus hermanos hasta los cuerpos de salvataje para que no quede perdido entre escombros. 
Vino a la Argentina hace nueve meses y estudia actualmente enfermería. Termino de explicarle los formularios que debe completar y el horario en que debe venir a completar sus trámites. Cuando pensaba que esa iba a ser una despedida más de miles que pasé en toda mi vida, un gesto que a cualquiera se le puede pasar desapercibido me genera un profundo sentimiento de calidez, bondad y esperanza. Jean Baptiste me mira, agacha levemente la cabeza, sonríe con su dentadura blanca y cristalina, me mira a los ojos y me dice "gracias" llevando un par de veces su mano abierta al corazón. 
No le regalé ningún obsequio, no le di dinero, no le resolví ningún problema de gravedad. Simplemente, para mí al menos, le ayudé a completar unos formularios. Sin embargo, él me hizo darme cuenta que las buenas acciones, por más pequeñas que parezcan, se agradecen con el corazón.

FIN 

2 comentarios:

Frodo dijo...

Qué sorpresa leer esto. Casi como un minuto a minuto, día a día

espero que siga así... de todo corazón

Iván Yubero dijo...

Gracias Frodo, sos el mas asiduo y fiel visitante! Un abrazo